Organizar un proceso de investigación social implica seguir una serie de fases interconectadas de manera lógica y secuencial, que aseguran un procedimiento reflexivo y crítico para descubrir o explicar hechos de la realidad.
Organizar un proceso de investigación social implica seguir una serie de fases interconectadas de manera lógica y secuencial, que aseguran un procedimiento reflexivo y crítico para descubrir o explicar hechos de la realidad. De acuerdo con las fuentes, las etapas principales para organizar este trabajo son las siguientes:
El proceso comienza con la selección del tema, que suele ser una idea general o una preocupación sobre una situación social. Esta idea inicial debe transformarse en una pregunta de partida clara, precisa y realista que delimite lo que se quiere estudiar. Posteriormente, se realiza una fase exploratoria mediante la consulta documental y el contacto directo con la problemática para obtener información previa y generar ideas más sólidas.
Esta fase consiste en elaborar el modelo o esquema que guiará todo el proceso. Los componentes fundamentales del diseño son:
Se deciden y aplican los procedimientos para obtener la información necesaria. El investigador debe elegir entre técnicas cuantitativas (datos estadísticos), cualitativas (significados e interpretaciones) o una combinación de ambas. Las técnicas más comunes incluyen la observación participante, la entrevista focalizada, la consulta a informantes clave y el análisis documental.
Es la fase de contacto directo con la comunidad o grupo objeto de estudio para la recolección de datos primarios. Antes de la recogida definitiva, suele ser necesario realizar una prueba previa de los instrumentos (como un test preliminar) para asegurar su validez y fiabilidad, además de informar a la comunidad sobre los propósitos del estudio.
Una vez recogidos los datos, se procede a su tratamiento en gabinete:
El proceso culmina con la comunicación de los resultados a través de un informe escrito. Este documento debe redactarse con claridad, brevedad y precisión, teniendo siempre en cuenta a quién va dirigido (científicos, técnicos o público general) para que la información sea útil y aplicable.
Stemio como copiloto en la investigación.
Muchas herramientas propuestas por Stemio han apuntado a la planificación docente y aportes para su aplicación en el aula. En estas últimas semanas hemos decidido abrir un nuevo rumbo para apoyar tareas académicas, en distintos enfoques. Nos encontramos en las pruebas finales de algunas herramientas de software que pondremos en manos de docentes para la realización de investigaciones. Stemio Investiga es uno de estos desarrollos. ¿Quieres saber más? Coméntanos y mantén el contacto para más novedades.